Casa de la llaneridad: Vidal Colmenares «El cultor del pueblo»

7 de Febrero de 2020 | #llaneridad #musicallanera #cultor #entrevista

La Fundación Corazón Llanero Multimedia recibió a un amigo de la casa que ha estado involucrado con la difusión de la llaneridad desde sus inicios, un llanero de pura cepa que en sí mismo es un aporte a la cultural y a las raíces del venezolano, Vidal Colmenares.

Este cantante, compositor y reconocido cultor de 68 años compartió que actualmente continúa realizando actividades que enaltecen la cultura llanera del país. Se mantiene visitando las escuelas, dando charlas, cantando y concretando colaboraciones institucionales.

“Nací para eso, para ser cultor. Mi trabajo ha radicado más en ese constante enseñar y extender la cultura llanera, festivales, organizar representaciones en vivo de Florentino y el Diablo, El Silbón en Guanare, haciendo presentaciones, viajando. No he buscado vivir cantando sino enseñando”, indicó Colmenares desde el teatro Junín.

Colmenares nació a las tres de la tarde de un 14 de febrero, en 1952, por allá en un caserío llamado Caño de Indio, en el municipio Arismendi del estado Barinas.

“De ahí viene el nombre de Vidal. Los viejos de antes acostumbraban a poner los nombres que salían en el almanaque, ese día salen los santos Valentín, Florentino y Vidal. Mi abuelo optó por Vidal porque es un nombre poco común, pero… sin saber por qué, al final también llegué a ser Florentino”, relató.

Vidal Colmenares inició desde muy temprano debido a la influencia de sus padres, una mujer de raíces larenses (Paula Arena) y un coplero oriundo de San Fernando de Apure, fallecido a sus 28 años, que inculcó ese amor por la música llanera en él.

“Oyendo a mi papá cantar se fue sembrando en mí esa curiosidad, sin embargo empecé a cantar en serio en los bailes a los 14 años. Cantaba en parrandas llaneras y bailes y una vez que arranqué no paré. Llegaba una fiesta y pasaba toda la noche cantando sin retirarme del arpa. Empecé a preocuparme por el sonido del cuatro, conocerlo y estudiarlo”, rememoró Colmenares.

Vidal ha escrito alrededor de 70 canciones, solo unas pocas están grabadas, la mayoría están registradas en libros. Ha escrito diversos aportes de poesía y está haciendo un folleto llamado “Versos Libres”.

“Recuerdo un verso de mi autoría que solía recitar un reconocido poeta y humorista: 100 corazones tenía, noventa y nueve te di, el otro lo cargo aquí para entregártelo algún día”.

 

La grandiosidad de los Cantos de Trabajo

Sin embargo, si hay algo en lo que Vidal Colmenares ha trabajado incansablemente y cuyos aportes quedarán  reflejados en la historia cultural de Venezuela, son los “Cantos de Trabajo”. 

“A mí me gusta el joropo, me gusta toda la música llanera. Pero los Cantos de Trabajo los veo como una necesidad. El Canto de Ordeño es cuando se comienza la faena en la mañana, cuando te reúnes y entras al corral, cuando llamas a la vaca por su nombre. Y los Cantos de Arreo son esos que se entonan cuando el ganado se va a arrear, a veces tienen un sentimiento de nostalgia, porque sabes que ese novillo, ese toro no vuelve más al paradero porque va al matadero… es el canto en el que se inspira el cabestrero o caberestero que va delante de la punta de ganado”, señaló el cultor, recordando que él empezó a trabajar desde muy temprana edad y a los ocho años ya era becerrero.

De esta forma, Colmenares ilustró que el Canto de Arreo suele ser más melancólico, mientras que el de Ordeño es más alegre y tiene cierto sabor cómplice.

 “Y, a veces, como decía Simón… si estás un poquito nostálgico porque la novia se te fue, o otra cosa, tú no le vas a contar a alguien lo que te está pasando y en verso se lo cuentas a la vaca, porque ella no le va a llevar el chisme a nadie”, bromeó Vidal.

Escucha como suena el Canto de Ordeño, en la voz de Vidal Colmenares:  

Escucha como suena el Canto de Arreo, en la voz de Vidal Colmenares: 

Amor por el Contrapunteo y por Florentino

Aún así, una de sus grandes pasiones es el Contrapunteo.

Pero el contrapunteo “de verdad”, porque este cultor considera que se ha perdido la esencia. Es decir, en palabras de Vidal, un diálogo entre dos personas que le cantan al llano, al corral, a las vacas. Esa improvisación que agiliza el cerebro, que obliga a pensar y mantener la coherencia.

“Ahora a veces ahora los copleros, la mayoría, lo agarran para insultarse, el contrapunteo no es para eso. Es la forma de estrechar al coplero, es hacerle preguntas… si dice que conoce mucho del llano, bueno, que hable de su conocimiento en caballos, si saben torear. Ese es el sentido original, probar los conocimientos”, explicó.

Por lo que otro punto de inflexión en su vida lo marcó la interpretación de Florentino, de la reconocida leyenda Florentino y el Diablo, escrita por Alberto Arvelo.

Vidal Colmenares no tiene apodos, el único al que este maestro de la cultura llanera parece responder es al de “Florentino”.

“Todo empezó cuando tenía alrededor de cinco años estaba muy de moda en aquella época un folletico de Florentino y El Diablo que sacó Alberto Arvelo. Los copleros cantaban los versos, entonces yo oía aquello y para mí eso era impresionante, había existido, no era una leyenda, era historia de verdad. Así fue como desde muy pequeño en mí se sembró el querer interpretar a Florentino”, contó.

Así fue como en compañía de su amigo y hermano Nelson Parra (desaparecido) y Miguel González Torrealba, su compadre decidieron presentar este contrapunteo en vivo, tal cuál y como se escribió. Y así en el año 85 lo llevaron a cabo, lo que se convirtió en una gran ola que llamó la atención de los venezolanos y se extendió incluso en Caracas.

“Fue algo mágico esa historia, donde se sitúa el bien el mal. Otra cosa que admiro es que Venezuela es el único lugar donde en ser humano le gana al diablo. En Colombia el maligno se lleva a Julio el Hombre, en México se lleva a Pedro Páramo, en Argentina también vence a Martín Fierro… Es aquí donde lo derrotamos y lo seguiremos haciendo por los siglos de los siglos.

Música y enseñanza

En sus 20, Vidal se fue al pueblo -ya casado y con hijos- y empezó a trabajar en la Casa de la Cultura en Guanarito, empezó como instructor de cuatro y en donde también termina desempeñándose en el puesto de director.

A los 24 grabó su primer disco, un 45, en las que presentó dos canciones, una de ellas era Amor Indolente.

Siempre estuvo apegado a leer y aprender más. En los años 80 se convirtió en un integrante de Un Solo Pueblo como cantante de música llanera, con quienes estuvo más de 20 años, ahí no solo cantó pasajes sino también aguinaldos llaneros y tonadas. 

También trabajó con Serenata Guayanesa y compuso el tema tributo (25 años) ‘Una una serenata para serenata’, con el grupo Parranda y Pueblo, el grupo Luango, de San Felipe.

Ha llevado la cultura criolla musical a países como: Alemania, Argentina, Aruba, Austria, Colombia, Corea del Sur, Cuba, Chile, China, Ecuador, España, Estados Unidos de Norteamérica, Francia, México, Panamá, Paraguay, Perú, San Vicente, Turquía, y Uruguay. Ha sido merecedor de diversos reconocimientos, placas, diplomas, y botones. Tiene un reconocimiento de la Universidad del Perú, de México por un festival de verso improvisado, de Turquía, una placa de de España – del ayuntamiento de Vigo-.

En 2017 se convirtió en Patrimonio Cultural de la Humanidad cuando se reconocieron los Cantos de Trabajo por parte de la Unesco, por su labor de más de 40 años, reconocimiento que fue binacional con Colombia.

En 2019 se le otorgó el Premio Nacional de Cultura por parte del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.

Su discografía está compuesta por los trabajos siguientes: Acompañando al arpa (1980); A Capan aparo (1988); La otra música del llano (1990); La Leyenda de Florentino y el Diablo (1997); y Otro llano (2006).

Vidal Colmenares finalizó manifestando su intención de seguir trabajando para la cultura: “Para que esto tan bello, como las raíces culturales sigan adelante y se mantengan en su originalidad. Hacer mejoras donde se puedan hacer y siempre manteniendo el patrón de ser original”.

Apoyo a la llaneridad desde el Junín

Este gran cultor aprovechó para felicitar al Capitán Escalona por la iniciativa de presentar al presidente de la República Nicolás Maduro Moros un proyecto para que la música llanera sea oída en más espacios.

“Hay espacios muy cerrados sobre todo en el interior del país que no se le da verdadera cobertura y no se cumplen las leyes vigentes y hay que ponerle ojo a eso. Así como en la frontera, tomar medidas para que las emisoras extranjeras no penetren tanto, quitándole el audio a las nuestras, como sucede en Apure, Portuguesa y Barinas”, advirtió Colmenares.

Vidal manifestó que espera que a través del trabajo de Corazón Llanero se llegue a todo el país y que no se quede un rinconcito son conocer todo lo que se está haciendo para difundir la música y la cultura llanera.

“Este auge de la música llanera y el enfoque hacia los verdaderos semilleros, que son los niños, es apoteósico. Esto nunca se había visto en Venezuela y eso es grandioso, es una forma de crecer, de querer a nuestro país y pienso que mientras se mantenga el impulso de este renacimiento… como las flores de lirio en los primeros aguaceros de mayo, tendremos país y patria que no se perderá jamás”.

CORAZÓN LLANERO MULTIMEDIA

Departamento de Prensa

Brigitte Galindo

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